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Inteligencia emocional

Existe cierto revuelo con a este término en el entorno académico, por el tinte comercial y la explotación que se ha hecho de él en el mundo de la autoayuda. Es interesante describirlo en un artículo aparte de “emociones positivas”, para poder clarificar sus diferencias, y quizás porque opino que uno habla del “qué” y otro del “cómo”. Esto es, los estudios de Bárbara Fredrickson tratan en profundidad el funcionamiento de las emociones positivas y cómo ello influye en nuestras vidas. Por otra parte, la Inteligencia Emocional define la habilidad del individuo para gestionar todo tipo de emociones, tanto propias como ajenas.

Salovey y Mayer definen inteligencia emocional como “capacidad de las personas para atender y percibir los sentimientos de forma apropiada y precisa, para asimilarlos y comprenderlos de manera adecuada, y para regular y modificar el estado de ánimo propio y el de los demás”. Explican que esto implica tener desarrolladas estas cuatro áreas:

a) percepción y expresión emocional
b) facilitación emocional
c) comprensión emocional
d) regulación emocional

Estudios de incontestable validez sostienen que a mayor inteligencia emocional, mayor “éxito” y mayor felicidad percibida. Con frecuencia perseguimos ser inteligentes, sin embargo, la inteligencia per se no tiene beneficio intrínseco, es decir, no nos aporta bienestar por sí misma, solo nos sirve como medio para conseguir otras cosas. No ocurre así con el bienestar emocional, que implica estados placenteros (estabilidad emocional, por ejemplo), así como sentimientos positivos (mayor porcentaje de emociones positivas que negativas, ausencia de desequilibrios fuertes de emociones, etc.).

Dichos datos suponen una sólida ruptura con la idea de que a mayor coeficiente intelectual, mayor éxito en diferentes esferas personales. Esto es quizás una consecuencia lógica del retorno a la “humanización” del propio ser humano, ser eminentemente social, y del haber sido capaces de desmontar la tendencia robotizadora, en clara competencia por aumentar ad infinitum la capacidad y velocidad de procesamiento (como si el ser humano fuese un chip más y no un ente emocional).

Si quieres saber más, te recomiendo:

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Fernández Berrocal, P. (2004). Desarrolla tu inteligencia emocional. Kairós.

Inteligencia Emocional-Nacional:

Bisquerra, R. (Coord). (2011). Educación emocional. Propuestas para educadores y familias. Bilbao: Desclée de Brower.
Extremera, N. y Fernández-Berrocal, P. (2002). Autocontrol emocional. Editorial Arguval: Málaga.
Fernández-Abascal, E. y Palmero, F. (1999). Emociones y salud. Barcelona: Ariel.
Fernández-Abascal, Enrique G. (2008). Emociones positivas. Editorial Pirámide.

Zaccagnini, J. L. (2004).Qué es inteligencia emocional: la relación entre pensamientos y sentimientos en la vida cotidiana. Madrid: Biblioteca Nueva.

Inteligencia Emocional -internacional:

Goleman, D. (1996). La inteligencia emocional. Kairós.
Goleman, D. (1999). La práctica de la inteligencia emocional. Kairós
Salovey, P y Mayer:El modelo de inteligencia emocional(1997)
Links:
http://www.inteligencia-emocional.org/
http://www.rafaelbisquerra.com/
http://www.investigacion-psicopedagogica.org/revista/articulos/15/espannol/Art_15_244.pdf

Vídeos:

Programa Redes con Daniel Goleman: Aprender a gestionar las emociones: https://www.youtube.com/watch?v=q-KkdMrAz-8
Programa Redes: inteligencia emocional https://www.youtube.com/watch?v=ZDdbAOwZJKU
Inteligencia emocional con J. Meyer: https://www.youtube.com/watch?v=yF-Ca0OAYLs

Barbara Fredrickson en la Universidad Complutense de Madrid

El pasado lunes 11 de abril el equipo de PositivArte fue de los afortunados que escucharon en vivo y en directo a una de las principales referentes de la Psicología Positiva a nivel internacional: Barbara Fredrickson.

La experta en emociones positivas compartió con los asistentes los últimos descubrimientos de su equipo de investigación, el Positive Emotions and Psychophysiology Laboratory de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill.

En algo más de una hora que duró su conferencia en el salón de actos de la Universidad Complutense de Madrid, expuso nuevos descubrimientos que aportan información relevante sobre la relación entre las emociones positivas y la salud.

Con el título “Biological Underpinnings of Positive Emotions & Purpose” presentó datos de sus investigaciones recientes. En concreto, habló de cómo las diferencias individuales biológicas de la expresión génica del sistema inmune, del sistema de la oxitocina y el tono vagal cardiaco modulan en cierta medida nuestras emociones positivas y sentido vital o propósito.

Una de las revelaciones más interesantes de sus investigaciones con medidas de la expresión génica del sistema inmune y la respuesta del tono vagal, es que el sentido vital parece tener una relación más directa con la salud que las emociones positivas. Los resultados sugieren que éstas influyen en nuestra longevidad en la medida que apoyan o construyen nuestro propósito o sentido.

En su afán por conocer el puzle que compone la relación entre emociones positivas y salud, ha trabajado con la hipótesis que planeta la existencia de una espiral ascendente de influencia recíproca entre ambas. Datos de sus investigaciones parecen aportar información a favor de esta idea. Las personas que practican loving kindness meditation incrementan su nivel de emociones positivas y estas a su vez influyen en la respuesta del tono vagal cardiaco. Parece que en este caso, el mecanismo que media entre las emociones positivas y la salud es el incremento en la percepción de nuestras conexiones sociales.

Fredickson indicó que con frecuencia la investigación relacionada con la genética ha mostrado los efectos negativos de tener o no ciertos genes, sin embargo, es menos frecuente aquella dirigida a señalar los efectos de la interacción entre la expresión génica y el contexto. El equipo del PEP (Positive Emotions and Psychophysiology Laboratory) ha visto que las personas que practican Loving Kindness Meditation y tienen un  sistema de oxitocina más activo, puntúan más alto en la medida de emociones positivas que aquellas que no tienen esta variabilidad biológica. Este estudio es especialmente interesante porque los efectos fueron significativos para este tipo de intervención y no así para quienes practicaron Mindfulness, que se diferencia de la otra meditación en ser más individual y menos social. La evidencia indica que aunque las intervenciones en Psicología Positiva se han creado igual para todos, su eficacia varía según las diferencias individuales biológicas de quienes las practican. Eso abre la posibilidad de diseñar y proponer intervenciones eficaces en base a dichas diferencias.

Fredrickson cerró la sesión igual que la inició, con agradecimientos, y terminó diciendo que no tenemos el puzle que explica la relación entre la salud y las emociones positivas, pero ya contamos con algunas de sus piezas.

Si quieres disfrutar de su interesante conferencia, puedes hacerlo aquí.

cartel barbara fredrickson

¿Qué hago para ser feliz? investigación sobre Psicología Positiva

Como ya mostrábamos en ESTA ENTRADA del blog de Positivarte, lanzamos, con motivo del III Congreso de Psicología Positiva y con la intención de seguir aprendiendo sobre Felicidad y mejorando nuestras estrategias de Psicoterapia Positiva, la encuesta ¿Qué hago para ser feliz? investigación sobre Psicología Positiva. Es parte de nuestro compromiso con la sociedad el averiguar qué mejora nuestras vidas, dónde falla todo el mundo a la hora de aplicar las teorías y técnicas más efectivas.

Aquí os mostraremos, algunas de las primeras conclusiones que encontramos analizando los resultados.

¿qué hago para ser feliz? investigación sobre psicología positiva

Felicidad

tabla felicidad

¿De qué está hecha la felicidad? Alegría, gozo, disfrute, euforia, diversión, esperanza, ilusión, satisfacción, logro, éxito,… Hay muchas maneras de acercarse a la felicidad. Las estanterías de todas las librerías, en la sección de autoayuda están repletas de ello, y casi cada libro con un enfoque, teoría y técnica diferentes. La Psicología Positiva está haciendo un gran trabajo para unificar los datos, científicos, por supuesto, y presentar al público general las respuestas más completas posibles (ya que es un campo que siempre tendrá un abordaje difícil por ser algo mucho más basado en la historia personal que el resto de “retos” que pueda tener la Psicología; esto es, los trastornos psicológicos o la baja asertividad o habilidad social tienen mucho más en común entre todas las personas aquejadas, para proceder a una actuación que favorezca una mejoría, que si tratamos de potenciar la felicidad).

Lo primero que ha hecho la PsP al respecto es desechar, por los problemas asociados al mismo, el término felicidad. Su carácter ambiguo y demasiado amplio, contextualizado en nuestras sociedades sobre demasiados conceptos a la vez, puede dar lugar a fuertes equívocos, por lo que se ha decidido sustituir por el más preciso de bienestar psicológico o bienestar subjetivo:

término general que incluye tanto elementos reflexivos o valorativos (por ejemplo, juicios globales de satisfacción con la vida o con parcelas específicas de ella) como reacciones y estados emocionales (p. e.: tristeza, gozo) experimentados en el curso cotidiano de nuestras vidas

(Vázquez y Hervás, 2009)

Por ser tan complejo tanto el término como el concepto, la mayor parte del trabajo en esta área se ha tenido que dedicar a definir Felicidad y cómo medirla, para luego pasar a cómo se estructura.

Por ejemplo, a través del Hedonismo, se propuso una teoría matemática de la felicidad:

Felicidad = buenos momentos – malos momentos

muy criticada, por su simplicidad y olvido de muchos matices.

Pero para no extendernos en estos debates, ni remontarnos a la bibliografía filosófica clásica, podemos retratar aquí las teorías de Martin Seligman, por ser las más elaboradas y valoradas por los profesionales de la PsP.

Su primera teoría, que relata con detalle en La Auténtica Felicidad, se llama modelo de las tres vías hacia la felicidad de Seligman (2002), y es una teoría trifactorial de la felicidad

1.- La vida placentera (pleasant life), que incluiría aumentar las emociones positivas sobre el pasado, el presente y el futuro;

2.- La vida comprometida (engaged life), que se refiere a emplear las fortalezas personales todos los días para lograr una felicidad auténtica y abundante gratificación.

3.- Vida significativa (meaningful life), que incluiría actividades que van más allá de uno mismo, con un propósito elevado.

En este mismo libro también incluye su fórmula (también muy criticada, pero que os incluyo aquí porque refleja lo encontrado por Lyubomirsky et al., y plasmado en el gráfico que abre este apartado):

Felicidad = R (rango fijo-genética-) + C (Circunstancias de la vida) + V (factores que dependen del control de su voluntad)

Su reformulación, explicitada en La vida que florece, implica una teoría ya de 5 factores, que llama PERMA (Positive Emotion, Engagement, Relationships, Meaning, Accomplishment):

1.- Emoción positiva (de la que la felicidad y la satisfacción con la vida forman parte)

2.- Entrega

3.- Relaciones

4.- Sentido

5.- Logros

A mayores de las definiciones, quisiera aprovechar el apartado para transmitir hallazgos muy interesantes.

La PsP creo que también aporta otro útil muy valioso a las sociedades y sus habitantes: corregir falsos mitos acerca de cómo esta funciona. Hay veces que las personas caen en una obsesión o ansiedad intentando no enfermar, no asumir ningún tipo de conducta de riesgo, porque está en nuestro pensamiento cultural la idea de que esto traerá una profunda infelicidad (por ejemplo, voy a pasarme horas leyendo las etiquetas de los productos de la compra y rastreando en internet si los aditivos que tienen pueden ser cancerígenos, porque si enfermo o me moriré o seré totalmente infeliz si me extirpan un pecho o se me cae el pelo). La investigación nos dice que la correlación entre salud y felicidad es moderada (Peterson, 2006), y que es más predictiva nuestra salud percibida (cómo siento que me encuentro) que la objetivamente real.

Quizás aquí el principal reto que se le plantea a la PsP es el ser capaz de desbancar los falsos mitos sobre la felicidad a nivel social, que probablemente pasará por la construcción de modelos más sólidos y extensos. El que se pase de buscar la felicidad escondida bajo salarios suntuosos, posesiones exclusivas, u otros tópicos a hacerse eco de las propuestas como desarrollar una vida significativa, poner en marcha tus fortalezas en diferentes áreas de tu vida, aprender a atender conscientemente lo que hacemos, pensamos y sentimos… tendrá que pasar necesariamente por cambios culturales profundos y una extensión y solidificación de todas las diferentes ramas de la Psicología Positiva. Creemos profundamente en el incalculable beneficio en aras del bienestar individual y global que ello tendría, y por lo tanto deseamos que la Psicología Positiva siga creciendo paso a paso apoyada en la garantía de calidad que supone la fundamentación en el método científico.

Discrepo ligeramente con Vera (p 56) en su afirmación “no existe a priori, una situación objetiva que nos permita afirmar con seguridad que en ella encontraremos la felicidad“. Creo que muchos tenemos en mente muchas situaciones en las que sí disfrutaremos de estados de felicidad: celebrar tu cumpleaños rodeado de la gente que más quieres, visionar una actuación de tu cómico favorito, hacer el amor con tu pareja… son ejemplos de situaciones donde la mayoría “sentimos felicidad”. Entra dentro de lo posible que el objetivo, nada sencillo, de la Psicología Positiva, consista más bien en el cómo hacer que nuestras vidas sean más felices; esto es, que sintamos que el conjunto de nuestra vida es satisfactorio, ya que la mera acumulación de situaciones de felicidad no es suficiente, quizás ni siquiera necesario, para ello.

PINCHA AQUÍ para ver nuestra encuesta ¿qué hago para ser feliz? investigación sobre psicología positiva

Puedes hacer varios de los tests validados por Seligman y su equipo pinchando aquí.

Autoestima y autoaceptación incondicional

La autoestima es desde luego uno de los factores clave para el bienestar personal. Cuando no poseemos una autoestima sana, es muy fácil y frecuente que acabemos desarrollando algún problema psicológico, o llevemos a cabo conductas que sean perjudiciales para nosotros mismos.

Por el contrario, una autoestima bien establecida, nos va a permitir sentirnos seguros de nosotros mismos, aprovechar nuestro potencial, considerarnos positivamente, lo cual facilitará unos niveles óptimos de satisfacción personal.

bienestar natural FELICIDAD PSICOLOGÍA POSITIVA APRENDE A SER FELIZ

Intentaremos ir desarrollar mucho este apartado, ya que es muy visible para todos la importancia capital de sentirnos bien con nosotros mismos, en cada uno de nuestros aspectos personales, así como en los diferentes entornos en los que nos desenvolvemos.

En España, la referencia principal sobre la autoestima es Elia Roca, Psicóloga Clínica de Valencia. Recomendamos su libro “Autoestima sana

Su definición de Autoestima sana es: actitud positiva hacia uno mismo, que incluye la tendencia a conducirnos –es decir, a pensar, sentir y actuar-, en la forma más sana, feliz y autosatisfactoria posible, teniendo en cuenta el momento presente y también el medio y largo plazo, así como nuestra dimensión individual y social.

Aquí os dejamos un fragmento de este libro que la autora deja desinteresadamente:

               AUTOESTIMA SANA, UNA VISIÓN BASADA EN LA INVESTIGACIÓN ELIA ROCA

Nos gusta mucho también el concepto, más vinculado a Carl Rogers, padre de la Psicología Humanista, denominado Autoaceptación Incondicional. Básicamente viene a significar el potencial de aceptarnos a nosotros mismos, independientemente de que cometamos errores, fracasemos en algún proyecto o seamos rechazados; nuestro valor como personas no cambia por ninguna de estos sucesos, que son parte (y además bastante frecuente, como diría mi querido Albert Ellis, creador de la Terapia Racional Emotiva) de nuestra vida cotidiana.

CARL ROGERS TERAPIA HUMANISTA PSICOLOGÍA POSITIVA ACEPTACIÓN INCONDICIONAL

Carl Rogers

Optimismo

optimismo

La imagen de arriba resume lo que mucha gente entiende por optimismo: verlo todo de color de rosa (particularmente la tempestad). Tenemos la gran suerte de contar con 3 grandes investigadores, que han escrito sendos manuales para clarificar el concepto. Martin Seligman, que desde el 87 trabaja en sus teorías de la causación de la depresión a través del estilo explicativo optimista-pesimista, escribe Aprenda Optimismo. Maria Dolores Avia y Carmelo Vázquez escriben en el 98 Optimismo Inteligente, desde el cual además de enseñarnos en qué consiste el concepto y cómo incorporarlo en nuestras vidas, nos introduce en la Psicología Positiva a través de las Emociones, la felicidad, la esperanza o la resistencia ante el trauma.

Esa capacidad, no para desoír los peligros o las malas noticias, sino para tener esa sensación de que al final se superará lo negativo y a medio plazo, está demostrando ser otra de las grandes fuerzas de la Psicología Positiva, y tenemos datos muy importantes de qué beneficios trae la conducta o actitud optimista:

– capacidad  de influir en el curso de la enfermedad: relacionado con la percepción de autoeficacia. Como afirma Carver en sus estudios del 93 y 94: “el optimismo no lleva implícita la negación de la realidad… Es más, los estudios han mostrado que las estrategias de afrontamiento de problemas que utilizan los optimistas son, precisamente, aquellas dirigidas a enfrentarlos, mientras que los pesimistas tienden a evitarlos”. Se refiere aquí a la diferente estrategia de afrontamiento, donde los pesimistas suelen tender al afrontamiento basado en la emoción y los pesimistas afrontamiento basado en el problema.

– Shelley E. Taylor y su estudio de las ilusiones positivas en enfermos de sida y cáncer correlacionan positivamente con un aumento en la supervivencia comparada con la de aquellos que tenían una visión realista de su enfermedad. Parece bastante lógico, ya que si no tienes claro que tu vida va a mejorar, ¿qué tendencia de acción es de esperar?. El optimismo parece, por lo tanto, una especie de mecanismo motivador autóctono, un flotador que nos protege del posible hundimiento que provocaría el pensar que nuestra vida no va a mejorar.

– favorece una mejora de la salud física y mental. Mejor humor, más perseverancia a la hora de resolver tareas. Determina el modo de hacer frente a los problemas, situaciones estresantes o ambiguas, desafíos, incertidumbres.

Se ha criticado mucho al optimismo, sobre todo en el sentido de que cuando creemos que todo tenderá a la mejoría, sesgamos la realidad a nuestro favor y podemos poner en marcha conductas imprudentes: desatender nuestra salud, conducir temerariamente, invertir dinero sin evaluar previamente. Creo que difícilmente este tipo de ejemplos se pueden considerar bajo la etiqueta del optimismo. El que descuida su salud, por ejemplo, está reduciendo sus posibilidades de perdurar en esta vida, lo cual debe ser la antítesis del que piensa en tener una vida mejor, en tendencia hacia lo óptimo (optimismo). Lo que ocurre con los optimistas, precisamente, es un sesgo de la realidad “autosirviente”, que como en las investigaciones de Taylor en enfermos de sida y cáncer, demuestra que nos sirve para desatender la información que podría implicar un estado depresivo que nos llevaría a dejar de luchar contra la enfermedad activamente y con esperanzas de conseguirlo.

No es que el optimismo sea la solución a todos nuestros problemas, pero ¿lo es el pesimismo?, ¿incluso el realismo?. Si estamos ante una situación de catástrofe, por ejemplo, ¿qué haremos si pensamos que todo va a ir a peor?. ¿Y si creemos que no podemos hacer nada por cambiar (y menos por mejorar) la situación?. ¿Y si creo que puedo ayudar, puedo resolver o aplacar algunas de las consecuencias negativas?.

Existen dos perspectivas a la hora de estudiar el optimismo:

a) disposicional: (Scheier y Carver, 85) expectativas de las personas hacia el futuro (estable y general: ocurrirán cosas positivas). Aunque existen problemas, creen que al final habrá solución y por ello se esfuerzan más. Diseñan el test LOT-R (life orientation test)

test optimimo

– los optimistas afrontan basados en el problema (planificando, reinterpretando positivamente) y los pesimistas son más evitativos. Factor de buen pronóstico en la recuperación de pacientes hospitalizados (bypass) y menos re-hospitalización. Lo mismo con cáncer

– ante el pesimismo: más síntomas físicos y peor estado de salud física  (cita 25 vera)

Se traduce de este modelo la importancia de sentir que tenemos capacidad de control, (versus la indefensión aprendida, cuyos efectos tan negativos conocemos gracias al propio Seligman).

b) estilo explicativo: (Peterson y Seligman, 84), que se definen por 3 características:

1.- personalización o grado en que la persona se considera responsable de un suceso (internalidad/externalidad)

2.- permanencia o grado en que la causa de un suceso se mantiene en el tiempo (estabilidad/inestabilidad)

3.- persistencia (ubicuidad) o grado en que un aspecto de un suceso o de su explicación domina otros aspectos de la vida (globalidad/especificidad)

De acuerdo con esto, diferenciaríamos fácilmente los mensajes de las dos posturas:

Estilo Explicativo Pesimista: “Durará para siempre, lo va a socavar todo y es culpa mía, no hay nada que hacer

Estilo Explicativo Optimista: “Ya pasará, no tiene por qué afectar a mi vida, no ha sido culpa mía, puedo manejarlo

Profundizando en estas dos lecturas recomendadas veremos como, desde los hallazgos científicos, para nada se considera el Optimismo como la panacea y algo a usar en cualquier momento. Por ejemplo, Seligman deja muy claro que el pesimismo es conveniente a la hora de hacer inversiones económicas y por ejemplo si ejerces la abogacía tradicional (si planteas la peor de las posibilidades, puede que a tu cliente le indemnicen en mayor medida).

¿Quieres saber más?

  1. Lista de reproducción de vídeos de Optimismo
  2. Aprender Optimismo: ejercicio ABCDE

Fortalezas Personales del Carácter

uizás las fortalezas personales sean y serán, la noción más representativa e importante de toda la amplitud teórica de la Psicología Positiva. A pesar de que su estudio comenzó en 1999 de manos de múltiples autores, son Seligman y Peterson quienes entre 2003 y 2004 consiguen cristalizar los resultados con una excelente aceptación de sus colegas en dos docenas de fortalezas humanas, conceptualizadas en 6 bloques temáticos. A saber:

A) Sabiduría y conocimiento:Fortalezas cognitivas que implican la adquisición y el uso del conocimiento

1) Curiosidad, interés por el mundo: Tienes interés por lo que sucede en el mundo y te gusta explorar y descubrir cosas nuevas. Te muestras curioso sobre todas las cosas. Estás siempre haciendo preguntas, y encuentras fascinantes todos los temas y asuntos.
2) Amor por el conocimiento y el aprendizaje: Llegas a dominar nuevas materias y conocimientos. Te encanta aprender cosas nuevas, tanto en una clase como por tu cuenta. Siempre te ha encantado la escuela, leer, y los museos, en realidad cualquier lugar que proporcione una oportunidad para aprender.
3) Juicio, pensamiento crítico, mentalidad abierta: Piensas sobre las cosas y examinas todos sus significados y matices. No sacas conclusiones al azar, sino tras evaluar cada posibilidad. Pensar las cosas en profundidad y examinarlas desde todos los puntos de vista son aspectos importantes de tu forma de ser. No saltas de forma precipitada a las conclusiones, y basas tus decisiones sólo en sólidas evidencias. Eres capaz de cambiar tus propias ideas en base a la evidencia.
4) Creatividad, ingenio, originalidad, inteligencia práctica: Piensas en nuevos y productivos caminos y formas de hacer las cosas. Incluye la creación artística pero no se limita exclusivamente a ella. Nunca estás satisfecho haciendo algo de la forma convencional si existe un modo mejor.
5) Perspectiva, inteligencia social, personal, emocional: Eres capaz de dar consejos sabios y adecuados a los demás, encontrando caminos no sólo para comprender el mundo sino para ayudar a comprenderlo a los demás. Eres consciente de los motivos y de los sentimientos de los demás. Sabes qué hacer para encajar en diferentes situaciones sociales, y para que los demás estén a gusto.

B) Coraje: Fortalezas emocionales que implican la consecución de metas ante situaciones de dificultad, externa o interna.

6) Valor y valentía: Incluye la fuerza física pero no se limita a eso. No te dejas intimidar ante la amenaza, el cambio, la dificultad o el dolor. Eres capaz de defender una postura que crees correcta aunque exista una fuerte oposición por parte de los demás. Actúas según las propias convicciones aunque eso suponga ser criticado.
7) Perseverancia, tenacidad y diligencia: Eres muy trabajador y terminas lo que empiezas. Persistes en una actividad aunque existan obstáculos. Obtienes satisfacción por las tareas emprendidas y que consigues finalizar con éxito. No importa el proyecto, sacas las cosas adelante a tiempo. No te distraes cuando trabajas.
8) Integridad, honestidad, autenticidad, genuinidad: Vas siempre con la verdad por delante, no eres pretencioso y asumes la responsabilidad de tus propios sentimientos y acciones. Eres una persona honesta, no sólo porque dices la verdad, sino porque vives tu vida de una forma genuina y auténtica. Tiene los pies en la tierra y no tienes excesivas pretensiones; eres una persona transparente.
9) Vitalidad y pasión por las cosas, entusiasmo, ilusión: Sea lo que sea lo que tengas que hacer, te acercas a ello con entusiasmo y energía. Haces las cosas con convicción y dando todo de ti mismo. Vives la vida como una apasionante aventura, sintiéndote vivo y activo. Nunca haces nada con desinterés o a medias tintas.

C) Humanidad: Fortalezas interpersonales que implican cuidar y ofrecer amistad y cariño a los demás.

10) Amor, apego, capacidad de amar y ser amado: Tienes importantes y valiosas relaciones con otras personas, en particular con aquéllas en las que el afecto y el cuidado son mutuos. Te sientes cerca y apegado a otras personas. Valoras las relaciones íntimas con los demás.
11) Simpatía, amabilidad, generosidad, bondad: Eres amable y generoso con los demás, y nunca estás demasiado ocupado para hacer un favor. Disfrutas ayudando y haciendo buenas obras para otros, incluso si no les conoces bien.
12) Inteligencia emocional, personal y social: Eres consciente tanto de tus propias emociones y sentimientos como de las emociones y sentimientos de los demás. Sabes cómo comportarte en diferentes situaciones sociales y tienes empatía.

D) Justicia: Fortalezas cívicas que conllevan una vida en comunidad saludable.

13) Ciudadanía, deber, civismo, lealtad, trabajo en equipo: Trabajas bien dentro de un equipo o grupo de personas, eres fiel al grupo y te sientes parte de él.
14) Sentido de justicia, equidad, ecuanimidad: Tratas a todas las personas de forma justa, es uno de tus principios fundamentales. No dejas que tus sentimientos personales influyan o sesguen en tus decisiones sobre otras personas, dando a todo el mundo las mismas oportunidades.
15) Liderazgo: Brillas en las tareas de liderazgo: motivando a un grupo para conseguir que se terminen las cosas y preservando la armonía dentro del grupo haciendo que todo el mundo se sienta incluido. Haces un buen trabajo organizando actividades grupales y dirigiendo lo que sucede.

E) Moderación: Fortalezas que nos protegen contra los excesos.

16) Capacidad de perdonar, compasión: Perdonas a aquellos que te han tratado mal o hayan actuado mal. Siempre das a la gente una segunda oportunidad. Tu principio guía es el perdón y no la venganza o el rencor.
17) Modestia, humildad, humanidad: Dejas que sean los demás quienes hablen de ti. No buscas ser el centro de atención, prefiriendo que tus logros hablen por ti. No te consideras especial y los demás reconocen y valoran tu modestia.
18) Prudencia, cuidado, discreción, cautela: Eres cauteloso a la hora de tomar decisiones, no asumiendo riesgos innecesarios, ni diciendo o haciendo nada de lo que después te puedas arrepentir. Tus elecciones son invariablemente prudentes.
19) Auto-control, auto-regulación: Eres capaz de regular tus propios sentimientos y acciones. Eres una persona disciplinada. Tienes control sobre las apetencias, impulsos y emociones. Regulas de forma consciente lo que sientes y lo que haces.

F) Trascendencia: Fortalezas personales que forjan la conexión con la inmensidad del universo y proveen de significado la vida.

20) Apreciación de la belleza y la excelencia, capacidad de asombro: Sabes apreciar la belleza de las cosas, del día a día, la excelencia, o interesarte por aspectos de la vida como la naturaleza, el arte, la ciencia, etc.
21) Gratitud: Eres consciente y agradeces las cosas buenas que te pasan y no dándolas por hecho. Sabes dar las gracias. Tus amigos y familiares saben que eres una persona agradecida porque siempre te tomas el tiempo necesario para expresar agradecimiento.
22) Esperanza, optimismo, proyección/orientación hacia el futuro: Esperas lo mejor para el futuro y trabajas para conseguirlo. Crees que un buen futuro es algo que está en tus manos conseguir.
23) Sentido del humor y diversión: Te gusta reír y gastar bromas, sonríes con frecuencia. Ves el lado positivo de las situaciones y de la vida.
24) Espiritualidad, fe, sentido de propósito, religiosidad: Piensas que existe un propósito o un significado universal en las cosas que ocurren en el mundo y en tu propia existencia. Crees que existe algo superior que determina nuestra conducta y nos protege. Sabes cómo encajar en ese marco más grande. Tus creencias modelan tus acciones y son una fuente de bienestar para ti.

¿Quieres saber cuáles son tus fortalezas personales más características? ¿y aprender cómo desarrollarlas? Los estudios científicos de la Psicología Positiva nos dicen cómo: pincha aquí24-Fortalezas personales del-Carácter-seligman peterson crecimiento personal psicología positiva positivarte