Psicología Positiva en el trabajo

Desde la Psicología Positiva, ha ido cobrando en los últimos años una vital importancia esta área de aplicación, llamada por muchos la Psicología Positiva Organizacional o Psicología Organizacional Positiva (en adelante, POP). Este rápido progreso parece bastante lógico: si según la OIT vamos a pasar casi 2000 horas al año, en países como EEUU, o entre 1600 y 1800 en el entorno europeo, siendo España la 1º de la lista -lo que muchos consideran un signo claro de improductividad, dada la situación actual-, es bastante conveniente que esa cantidad tan importante del tiempo de nuestras vidas sea invertido en algo significativo para nosotros mismos y de un modo sano, tanto física como mentalmente.

Además, ya desde el año 1969 Bradley describe por primera vez el síndrome conocido como burnout: “presencia de una respuesta prolongada de estrés en el organismo ante los factores estresantes emocionales e interpersonales que se presentan en el trabajo, que incluye fatiga crónica, ineficacia y negación de lo ocurrido” (Montero-Marín, J. y García-Campayo, J., 2010). Desde entonces, empieza a plantearse poro a poco cómo el trabajo supone en muchas ocasiones un freno –o en el peor de los casos un impedimento- para nuestra salud y, por ende, para nuestro bienestar.

En los últimos años, está a la vista de todos que se está produciendo una gran transformación en los trabajos, y en dónde sólo existía interés en la mera productividad, se ha descubierto que ésta no puede existir, al menos de un modo sostenido, si el trabajador no puede disfrutar de unas condiciones mínimas de salud organizacional.

Como en la pirámide de Maslow, las necesidades de los trabajadores (y como consecuencia de ello, la de las organizaciones íntegramente) no pueden limitarse a las mínimas de seguridad e higiene, y para que la productividad exista, en este mundo globalizado donde las opciones son infinitas porque las fronteras ya parecen ser sólo psicológicas, el trabajador necesita escalar algunos de los peldaños de la misma. Esto es la base del surgimiento y complejización de la Psicología Organizacional Positiva.

pop

La gran mayoría de los hallazgos teóricos y prácticos de la Psicología Positiva tienen un abanico infinito de aplicación en el mundo de la empresa y las organizaciones, ya que éstas inevitablemente tienen una carga humana imprescindible y esa parte humana pasa unas 7 horas de media al día en el entorno organizacional. Y como esto es así, y comprendiendo las palabras de Terencio, “soy humano, y nada de lo humano me es ajeno”, la Psicología Positiva es la ciencia adecuada para estudiar qué variables pueden afectar a las personas en el ámbito organizacional y cómo provenir o tratar las negativas y promover y potenciar las positivas.

A este respecto en nuestro país tenemos un gran equipo desarrollando estudios e intervenciones: equipo WONT (work and organizational network), de la Universidad Jaume I de Castellón, dirigido por Marisa Salanova. Desde el mismo, se han llevado acabo numerosas investigaciones acerca de temas tan interesantes como el burnout, el engagement, salud organizacional, capital psicológico, etc.

También en Galicia contamos con grandes profesionales moviéndose en el ámbito de la Psicología Positiva en el trabajo. Por ejemplo: Santiago Vázquez, Director de Personas de la empresa de telecomunicaciones R y Belén Varela, directora de RH Positivo, trabajan por llevar los hallazgos de la Psicología Positiva al mundo de los recursos humanos y de la empresa en general.